Guía
Cómo preparar café en V60, paso a paso
Publicado el 18 de agosto de 2026 · 5 minutos de lectura
La V60 tiene fama de complicada y no lo es. Son cuatro variables —molienda, temperatura, proporción y tiempo— y en cuanto entiendes qué hace cada una, el resto es repetir.
Por qué la V60 y no otra cosa
La V60 es un embudo de cono con paredes acanaladas y un agujero grande abajo. Todo el diseño apunta a lo mismo: que el agua pase rápido y que tú controles el ritmo con la forma de servirla.
Eso la vuelve exigente —hay que estar encima— pero también la más honesta. El papel retiene los aceites y deja una taza limpia donde cada nota se distingue por separado. Con un café de acidez marcada como los de Nariño, es donde más obvio se hace por qué la gente habla de este origen.
Si prefieres una taza con más cuerpo y menos filo, la prensa francesa te va a gustar más. Lo explicamos en la guía de café de Nariño.
Qué necesitas
- Una V60 (tamaño 02 es el estándar) y sus filtros de papel.
- Café recién tostado, en grano. Molido también sirve, pero pierdes buena parte de lo que estás pagando — ver grano entero o molido.
- Una balanza de cocina. Es lo que más cambia el resultado y lo más barato de conseguir. Sin ella estás adivinando.
- Agua caliente, no hirviendo. Entre 92 y 96 °C.
Si todavía no tienes el equipo, en el kit para preparar café en V60 está qué comprar primero y qué puede esperar.
¿No tienes termómetro? Deja hervir el agua y espérate entre 30 y 45 segundos antes de servir. Queda en el rango. Con agua a punto de ebullición vas a extraer amargor y a tapar justo lo que fuiste a buscar.
La receta
La proporción de partida es 1 gramo de café por cada 16 de agua. Para una taza grande:
- 15 g de café, molido medio (como arena de playa)
- 250 g de agua entre 92 y 96 °C
- Tiempo total: entre 2:30 y 3:00 minutos
Esa proporción es un punto de partida, no una ley. Cuando la domines, muévela: 1:15 para una taza más intensa, 1:17 para una más ligera.
Paso a paso
1. Enjuaga el filtro
Pon el papel en el cono y mójalo con agua caliente hasta que se pegue a las paredes. Bota esa agua. Esto quita el sabor a papel y calienta el equipo, que si no te roba temperatura en el primer contacto.
2. Muele y pesa
15 g de café, molienda media. Sacúdelo para que quede parejo y haz un hueco pequeño en el centro.
3. El bloom: 30 segundos
Sirve el doble de agua que de café —unos 30 g— y espera 30 segundos. Vas a ver cómo el café se hincha y burbujea: es CO₂ saliendo. Si no burbujea casi nada, el café no está tan fresco.
Este paso no es decorativo. Ese gas empuja el agua y estorba la extracción; sacarlo antes es lo que hace que el resto salga parejo.
4. Sirve en círculos
Completa hasta los 250 g en dos o tres tandas, vertiendo en espiral desde el centro hacia afuera y sin mojar las paredes del papel. El café que se queda pegado arriba no se extrae.
5. Deja que drene
Cuando termine, la cama de café debe quedar plana. Si quedó un cráter hondo o un montón hacia un lado, el agua se fue por un solo camino y la extracción quedó despareja.
Cuando algo sale mal
Sabe amargo o seco
Te pasaste de extracción. Muele más grueso, baja un poco la temperatura o sirve más rápido.
Sabe ácido, aguado o salado
Te quedó corto. Muele más fino, sube la temperatura o sirve más despacio.
Drena demasiado rápido (menos de 2 minutos)
La molienda está muy gruesa. Es el problema más común con molinos de aspas, que muelen desparejo por diseño.
Se demora una eternidad (más de 4 minutos)
Molienda muy fina, o serviste demasiado brusco y compactaste la cama.
Cambia una sola cosa a la vez. Si mueves molienda, temperatura y proporción juntas, no vas a saber cuál ayudó. Empieza por la molienda: es la que más mueve la aguja.
Para probarlo
Un café de acidez brillante es el que mejor recompensa este método. Nuestro Café El Cedro, de Mallama, tiene acidez media/alta y notas a manzana verde y caramelo: en V60 esas notas se separan y se distinguen una por una.
Si quieres llevar el método al límite, los varietales de la Finca El Sauce son los que más recompensan el filtrado: el Café Geisha abre en jazmín y flores blancas, y el Café SL-28 saca frutos negros y una acidez que en otros métodos se pierde. El Café Laurina, muy suave y de baja cafeína, es el que mejor aguanta una segunda taza.